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Martes, 03 Junio 2014 02:00

me río de las 4 P´s

Llevo muchos años ya en el mundo de la empresa y bastante camino recorrido. No puedo decir que haya aprendido mucho durante este periplo pero sí me reconozco nulo en casi todo lo que aprendí en los años de universidad. Seguramente la culpa es mía, no digo que no, será que he sido siempre un calamidad para los estudios, pero os aseguro que poco (más bien nada) de esos años de estudio he interiorizado.  

Entre todas las cosas absurdas que he memorizado, más que aprendido, me da muchísima rabia el tal Sr. Samuelson,  de economía, un tochazo de libro tremendo que nos hablaba de análisis macroeconómicos  donde las constantes eran inamovibles y las variables lo hacían tanto que no acertabas a identificarlas en la gráfica. Cayendo a un populismo y a una demagogia propia de mi persona, decir que tanto estudio de economía, él y todos los que son como él, nunca fueron capaces de predecir,  con constantes o con variables, me da lo mismo, la que se nos iba a caer encima.

                Otro de esos recuerdos tremendos de mi época de lechón fueron esas maravillosas 4 P´s del marketing: Product, Price, Place and Promotion. Vale, os lo traduzco porque seguro que no sabéis lo que significa: producto, precio, localización y promoción o comunicación. Tengo un nivel de inglés de instituto tremendo. Paradójicamente esto sí lo memoricé en la carrera, lo interioricé, lo asumí y lo hice propio. Soñé que cuando fuera empresario, si lograba aplicar las 4 P`s en mi empresa, tendría el éxito asegurado.

Soy empresario. De bajos vuelos, eso sí,  pero empresario al fin y al cabo (www.sacservicios.com y www.sergioayalacliment.com), y después de 15 años en la jungla del mercado (me encanta) puedo decir, con la cabeza bien alta y lleno de razón que “me río de las 4 P´s del marketing”. Me explico:

1.- PRODUCTO. Da igual el producto o servicio que tengas. Es indiferente su calidad, su envasado, su embalaje,… da lo mismo. Lo importante es que se venda. Es decir. No importa que tengas un buen producto, si no se vende no vale para nada. Regálaselo a tu madre y que lo ponga encima de la tele al lado de la flamenca.  Es posible que tengas un buen vino, o un buen perfume, pero lo que lo va a vender es el diseño de la botella. Qué triste (un saludo a todos los enólogos de España). Incluso la marca. No te estrujes el cerebro. Debe ser, sobre todo, y ante todo, recordable: nadie sabe cómo se escribe esa tónica tan famosa, pero todo el mundo la recuerda (swep…shueppes,…bueno, como sea). El otro día un alumno me dijo que era comercial de una marca de ropa que se llama “DE PUTA MADRE” (lo podéis ver en internet), y vale una pasta esa ropa. La venden en el Corte Inglés.  El producto se ha de vender, la marca se ha de recordar, no importa lo bueno  o lo malo que sea el producto, o lo bonita y creativa que sea la marca. Hagamos cosas vendibles y recordables. Somos empresa y queremos ganar dinero, en eso consiste esto.

2.- PRECIO. Estudiamos en la carrera las tres teorías distintas para poner el precio a los productos o a los servicios: la teoría de la demanda, la del coste o la de la competencia. Pero luego resulta que, volviendo al vino, voy a comprar el vino y lo hago  por el precio, y no por su contenido.  Es decir, si voy a tener una cena romántica con una chica, compraré un vino de unos 10 € para quedar bien, me dará igual lo que haya dentro. O si compro un perfume para mi señora madre, el día de su cumple, me gastaré 80€ y me dará igual a lo que huela. Lo que importa es el precio, no el producto. Tanto es así que tengo un amigo que comercializó pantalones vaqueros a 30 € y no vendió ni uno. Los mismos los puso a 120 € y abrió varias tiendas.  Por muy barato no significa que vayas a vender más. De hecho tienes todas las cartas para arruinarte. El tema del precio es una trampa, un juego, una apuesta que no te puede explicar ninguna teoría económica, que no me vengan con milongas.

3.- LOCALIZACIÓN. Ya os lo digo. Ahora mismo es totalmente indiferente. Ahora mismo te puedes montar un outlet de ropa deportiva en un pueblo desaparecido de la montaña y tener un éxito tremendo. O un restaurante perdido del mundo y llenarse todos los fines de semana. En cambio lo tienes en la Plaza Mayor de Valencia y te toca traspasarlo. Mis padres (y muchos de su ciudad) que viven en Castellón iban a Andorra a comprar leche, azúcar y mantequilla. Andorra está de Castellón digamos que un poco lejos. Yo no sé de donde me traen la comida china cuando llamo por teléfono, me da lo mismo. Me la traen a casa. No sé de donde son los de AVON, se que están por todas partes. Las cosas que compro por Internet… ¿de dónde me las traen? … da igual. Tampoco importa la localización. Todo es tan relativo que una buena o mala localización no va a hacer que tu negocio triunfe, se trata más bien de optimizar los canales de distribución, pero no voy a entrar en eso.

4.-  PROMOCIÓN. Directa o indirecta. ¿Cuál funciona? Pues la que haga que venda más tu producto. Antes cuando veías eso de “Anunciado en TV” era marca de calidad. ¿Ahora te puedes fiar de eso? De hecho la gente ya no ve la TV. Los jóvenes pasan más tiempo en Internet que viendo la TV. Hay publicidad brutal gratuita. Con tecnología móvil, con marketing de guerrillas, con YOUTUBE, con los comentarios de los usuarios en las web de los establecimientos,… y cuestan mucho menos dinero que las vías tradicionales de publicidad y son infinitamente más efectivas.

El que una Sra. con barba haya ganado Eurovisión refuerza mi teoría: ni tenía un buen producto (estamos hablando de una voz empastada y mediocre, ni mucho menos la mejor), ni tenía un buen envasado (estéticamente una Sra. con barba no es lo más excitante, por lo menos para mí), ni una buena marca (se llama Conchita, hombre, glamour glamour…), ni tenía un buen precio (podríamos decir que se trataba de un producto barato, de divertido Club de Chueca con aires Almodovarianos), ni representaba a un país con un pedigrí artístico reconocido, Austria, … pero la Sra. Conchita ganó. ¿Por qué? Pues no se lo preguntéis al Sr. Samuelson porque os meterá un coñazo y no os enterareis que nada. Ganó por creativa e innovadora. Ganó por única y diferente. Ganó porque sólo me acuerdo de ella de entre 50 cantantes. Y eso es  lo que cuenta, te guste o no te guste.

Al final resulta que todo es muy relativo, y que en el mercado, como en la vida, nada es previsible… puede que eso sea lo bonito de todo esto, no? 

Adiós Sr. Samuelson. Hola Conchita.

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Lunes, 26 Mayo 2014 02:00

veo T5. Historia de una paradoja.

Creo que este va a  ser mi último artículo en este fantástico Periódico Digital de RRHH. No creo que quieran seguir contando conmigo después de lo que voy a anunciar. Es posible que mis amigos vayan a descubrir una parte oscura y miserable mía. Papá, mamá, os lo he estado negando toda la vida. Lucía, tú confiaste en mí para la formación, lo siento. Cariño, vida mía, sí lo tengo que decir,  aunque tus amigas no te vuelvan a hablar. Es un peso que llevo dentro muchos años, tantos como temporadas de Gran Hermano se han hecho. Bueno, allá voy …

Yo veo TELECINCO (silencio) (¿hola?, ¿estáis ahí?)(ups)(bueno, sigo…)

Pero no lo veo de una forma accidental, no, lo hago de forma premeditada. Espero ansioso a que empiece Supervivientes con Jorge Javier, me hago palomitas viendo el DeLuxe, disfruto con la Milá a saco con los concursantes de GH, me parto con quien quiere casarse con mi hijo, con mi madre o con mi perro. La comida en soledad la comparto con MYHYV… jajaja! Siiii! (querido lector, es posible que no sepas lo que significan esas siglas, lo entiendo)  ….Y QUE LO SEPÁIS TODOS, SOY BELENISTA!!!

Ufff! Ya está, ya lo he dicho. Esta es la historia de una paradoja. Esas paradojas, esas contradicciones que todos, por humanos, tenemos. Y eso me hace feliz, porque me da mucha amplitud de miras y, paradójicamente, me hace más libre. Porque disfruto mi vida de una manera holística, global, sin prejuicios ni restricciones, y lo hago de una manera natural y con mucho sentido del humor.

Se trata de ver las cosas con perspectiva, a distancia, sin implicarse mucho, disfrutándolo. Es como cuando los abuelos disfrutan de sus nietos, consintiendo, porque no recae en ellos la responsabilidad total de la educación. Pues eso. Que para mí un buen Viernes es ese que, después de cenar y  acostar a mi hija Bruna, me como una bolsa de Lacasitos con mi mujer,  partiéndome con el Matamoros, la Bollo y la Benito … ¡qué fuerte Sergio lo que estás contando!

Se trata de esas paradojas que te dan la vida, porque me gusta correr, la vida sana y la comida basura, porque adoro leer y ver la tele,  porque escucho a Morrissey y a Jose Luis Perales, porque adoro Formentera y flipo en Benidorm,  porque vendimio y no me gusta el vino.

Paradoja es una figura retórica que consiste en dos conceptos que, en principio, parecen imposibles de concordar, pero prefiero vivir en una paradoja constante a tener que elegir y vivir solamente por la mitad. Eso no quiere decir que en la elección no esté la felicidad, o que la felicidad sea la mía, en absoluto. Pero sí quiere decir que en la paradoja hay mucha más libertad de acción, porque en la paradoja  las verdades absolutas se debilitan, y te dan la posibilidad de poder leer al singular Haruki Murakami y desengrasarte con algo tan populista como un libro de Ken Follet.

Y por si quedaba alguna duda de mis miserias sensitivas decir que me encantó Armagedon, que fui, en mi lamentable adolescencia, del club de fans de Leticia Sabater, que me casé en Las Vegas con una camiseta Hawaiana, que fui Tuno y que odio, por encima de todas las cosas, el puto brócoli.

Debemos ser felices los lunes por la mañana, aún con más fuerza. Más paradoja.  Debemos disfrutar del desempleo y del completo empleo de igual forma. El otro día hablando con mi buen amigo, coach y psicólogo Pascual Benet (www.pascualbenet.com) me dijo algo que me encantó. “Sergio, tengo momentos en mi vida en que soy sumamente feliz porque lo tengo todo: amigos, familia, salud, … lo tengo todo. Me falta trabajo, tengo todo lo demás”.  Eso es la paradoja. Ni la falta de trabajo ni el tenerlo le va a dar la felicidad, porque Pascual lo tiene todo.  Claro, tiene todo el trabajo del mundo. Se lo merece. Pero la paradoja es cómo él entiende su vida, y es genial.

Vivimos en un mundo de paradojas constantes, no nos cerremos en pensamientos estancos e inamovibles, demos oportunidad a nuevas perspectivas, saquemos jugo a cada una de las oportunidades que se nos presentan, incluso a las negativas, eso es lo paradójico. Y sobre todo y ante todo, tomémonos con humor nuestro entorno, nuestra realidad, porque nada, absolutamente nada, es más importante que nuestra propia felicidad, y así es una buena manera de conseguirla.

Espero poder contaros algo más en 15 días, aunque después de lo de Leticia Sabater igual ya no me dejan, lo entendería señor director…

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Jueves, 13 Febrero 2014 16:28

EVEREST: NI TAN ALTO, NI TAN DIFÍCIL

Vale, vale, no es mío … lo siento, el título no es mío. De hecho este artículo ni siquiera me va a pertenecer  a mí,  porque ni siquiera me corresponde a mí escribir en él.

Se trata de una historia de grandes alpinistas y extraordinarios sherpas,  gente como Araceli Segarra, primera mujer española en alcanzar la cumbre del Everest en 1996. Se trata de una historia de superación personal, una historia que va más allá de la motivación, porque en la base de todo está la supervivencia. Una historia de momentos límite, de decisiones valientes pero también de compañerismos, una historia de apoyos, de amistad pura, de empuje y de éxito.

Ana Belén es mi amiga, eso no tiene mucho mérito porque es muy fácil ser amigo de Ana Belén, y Ana Belén es, como Araceli, una gran alpinista. Aunque seguramente en su vida, Ana Belén,  no ha pisado una montaña, ahora resulta que está subiendo el Everest. Ana Belén ha superado dos veces un cáncer y ahora está en camino de superación del tercero, con treinta y tantos años, y eso lo cuenta en un increíble blog que se llama “Mi Subida al Everest” (http://misubidaaleverest.wordpress.com/). Ojo, estoy hablando de personas extraordinarias, personas como Araceli Segarra o como Ana Belén, que demuestran cada día, con toda naturalidad, la importancia que tiene luchar desde la cabeza, cuando el cuerpo te falla, te abandona, lo importante que es la motivación y el sentimiento de lucha, la necesidad de superación, el encuentro de vías alternativas, respuestas en momentos clave, cuando las circunstancias o el entorno no lo controlas tu.

Pues eso, que ni  tan alto ni tan difícil. Relativamente sencillo (me parto), se trata de aplicar dos binomios matemáticos. Chupao:

1º.  M + E = R

 Motivación  + Expectativas = Realidades   (Ley MER)

Esta fórmula es elemental. Cuando tengo una buena motivación, una motivación positiva, en mi mente se crean unas expectativas. Estas expectativas que nos creamos, limitadoras o potenciadoras,  van a determinar, de forma clara, mi realidad.  ¿os acordáis de esos terribles test psicotécnicos que nos hacían unos psicólogos que venían al cole en 7º de EGB?. Luego se reunían con los padres, y con el niño, y con el profesor y te decían… “su hijo tiene que hacer F.P.” … o “su hijo debe ir al instituto”… joder eso era muy fuerte. Ya te creaban unas expectativas que iban a marcar tu realidad, así de claro. ¿Creéis que Araceli Segarra no estaba motivada? Araceli se creó unas expectativas desde la motivación y visualizó, dese el principio, una realidad que consiguió en 1996. A esto se le llama Coeficiente de Optimismo, y sustituye, y siempre es más poderoso, que el puto Coeficiente de Inteligencia, que vale solo para marcarnos en nuestras expectativas.

2º. C + R = E

Circunstancias + Respuestas = Éxito.

Este es el binomio del éxito personal. Me encanta. Las circunstancias no las podemos controlar , son las que son y vienen cuando vienen. Si no que se lo digan a Ana Belén. Cuando mejor está, mazazo inesperado. ¿pero si solo era un control rutinario?...”lo siento”. NO PODEMOS CONTROLAR LAS CIRCUNSTANCIAS. Ni en nuestra salud, ni en el mundo laboral, ni en el familiar, no tenemos el control de nada. Sólo podemos controlar las RESPUESTAS que damos a las circunstancias. Frente a una determinada circunstancia qué respuesta voy a tener. ¿Estaremos de acuerdo que dependiendo de qué respuesta demos, alcanzaremos el éxito o no? Entonces… ¿de qué dependerá mi éxito? Solamente dependerá de mi respuesta, y eso es cosa exclusivamente mía. Yo tengo el poder del éxito, y eso me emociona. Ana Belén, igual que Araceli Segarra no puede luchar contra la montaña, que es la que es. Sí puede dar una respuesta, y dependiendo de ésta, dependerá su éxito.

Pero no nos olvidemos de los sherpas, indispensables para los alpinistas. Nadie ha llegado al Everest sin un sherpa al lado. EL maestro Luis Galindo habla del concepto GASOLINEROS. Esa gente que, al estar a su lado, nos transmiten energía, salimos enchufados!!!. El sherpa que nos acompañe es vital para nosotros, y ha de ser gasolinero. Cuidemos las compañías, cuidemos nuestro entorno, porque el entorno y el contexto, y la compañía, condicionan también nuestras respuestas.

Yo conozco un Sherpa. Estoy seguro que es el mejor sherpa de la historia. Se llama Pau y es de Valencia. Y está ayudando a Ana Belén, él solo, paso a paso, a veces a su lado, otras veces la estira de la cuerda, otras veces se la sube a sus espaldas. Y van muy lentos, desesperadamente lentos,  pero están subiendo, y nosotros aquí estamos, nos han dejado en el campo base, con la radio, deseando día a día recibir noticias. Y cuando lleguen la vamos a liar. Vamos a quemar Valencia, por ti Ana Belén.

http://misubidaaleverest.wordpress.com/

http://www.aracelisegarra.com/

 

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