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On 13 Febrero 2015 In ARTÍCULOS

¿Cuánto vales como profesional?... incluso, ¿qué valor tienes como persona? ¿Quieres que lo calculemos?

No es que yo sea mucho de leer, la verdad, como siempre digo yo soy más de TV y de la mala, pero siempre me obligo a estudiar  para no acabar nunca con mi proceso de formación. Leer artículos, libros, investigar por internet, … total, que hace unos días leí un artículo del gran Víctor Kuppers que me encantó. También tengo que decir que en todo esto de la “burbuja del coaching” hay, sobre todo, mucho vendedor de humo, gente que se ha subido al carro de “coach” para darte luz en tu penosa vida. Patético. Lo del Sr. Kuppers no es el caso, ni por asomo. Formador, gran conferenciante, escritor y una persona que tiene por bandera la ilusión y el entusiasmo, es decir, un seguro triunfador.

Bueno, a lo que iba. Se trata de poder medir tu valor como profesional, en el campo que sea, mediante una fórmula matemática tan revolucionaria como lógica:

V = ( C + E ) x A

En  esta fórmula la V cuantifica tu valor, y como ya he dicho es aplicable en cualquier terreno: mi valor como comercial en mi empresa, mi valor como persona en búsqueda de empleo, mi valor como responsable de recursos humanos de una empresa, mi valor como formador o mi valor como semental sexual, lo que sea . Bueno, que eso, el valor que tú quieras medir.

La C simbolizará el conocimiento adquirido. Aquí entra de forma fundamental el tema de la formación de la que hemos hablado al principio. Cuanto más conocimiento adquieras de una materia, tu valor irá aumentando. Por tanto, te guste o no te guste, estudia, lee, mira documentales de la 2 o tutoriales del YouTube, lo que quieras, pero no dejes nunca de formarte: asiste a conferencias, charlas, escucha a gente que dice cosas interesantes, y quédate con lo importante, porque eso va a aumentar tu valor como profesional.

La E es tu experiencia. El conocimiento está bien, pero no sirve de nada, o de muy poco, sin experiencia. Tu fantástica carrera de Recursos Humanos no vale absolutamente para nada hasta que no la pones en práctica en empresa, hasta que no recorres un tiempo de práctica que te complemente el conocimiento. Cuánto cerebrito sale de la universidad y se da de bruces con la vida real, y no levanta cabeza hasta que no coge experiencia. Por qué los nuevos estudios, del nivel que sean, se complementan con prácticas en empresas. Porque la experiencia también te va a dar valor. Y la Experiencia complementada con tu conocimiento va a hacer aumentar ese valor.

Total, que cuando tienes mucho conocimiento (el caso de todos los estudiantes) y le vas añadiendo a tu vida experiencia, tu valor aumenta. De la misma forma cuando tienes mucha experiencia y, además, te sigues formando, tu valor aumenta también, claro, V=C+E.

Hasta aquí todo claro y lógico. Pero ahora viene el elemento potenciador de Kuppers. Me encanta. Kuppers dice que esta fórmula tiene un elemento potenciador brutal, la A. La A es tu ACTITUD, y es el elemento multiplicador del primer sumatorio. Toda suma (C+E) se ve multiplicada por la A, la Actitud. Y esto es tan importante que puede destrozar tu valor como profesional o aumentarlo hasta límites inimaginables.

Fijaos en la paradoja. Tienes un alto grado de conocimiento, además tienes ya mucha experiencia (cualquiera de nosotros con 40 añitos ya cumplidos), es decir, tú mismo. Resulta que, según nuestra primera parte de la fórmula, tendrías un gran valor.  Pero ese sumatorio lo multiplicamos por tu actitud, y ¿Qué te da?. Pues mira, si tienes una actitud de mierda, es decir A=m, tu valor de profesional será un valor de mierda, porque, de todos es conocido que cualquier valor multiplicado por mierda se convierte en…

De la misma forma, imagínate que tienes poco conocimiento y poca experiencia, pero tu actitud  es fantástica, se potenciarán tus pobres valores y te dará un valor como profesional fantástico, que, además, podrás ir aumentando según aumentes los valores de tu sumatorio E ó C.

Por tanto, la Actitud se va a convertir en nuestro potenciador de valores, para lo bueno y para lo malo, y será, siempre, la parte más importante de nuestro éxito como profesional de lo que sea.

¿cuántos tíos/tías hay que están súper formados y con una experiencia brutal y en cambio no son buenos profesionales porque no han entendido que con esa actitud pierden todo su valor? Pues las tarimas de las universidades están llenas, los departamentos de RRHH de las empresas también, aunque casi todos están detrás de las ventanillas  de los organismos públicos o, en la Comunidad Valenciana, detrás de las vidrieras de seguridad de las sucursales de Bankia.

En todo caso, cuida mucho tus elementos potenciadores y asume su importancia, porque hay mucho joven sin experiencia ni formación que, con su buena actitud, están dando valores tremendos que van a ir aumentando exponencialmente… y cuál es tu actitud? Pues tu mismo, pero recuerda siempre que un día brillante va a depender más de tu actitud que del sol. Pues en lo profesional, lo mismo.

On 13 Febrero 2015 In ARTÍCULOS

Ni se te ocurra. Desde este artículo voy a darte algunas de las razones por las que pienso que no deberías, ni de coña, emprender

Ante todo quiero decir que esto del emprendedurismo lo considero como una gran burbuja de la que se intentan aprovechar muchos estamentos públicos y entidades privadas. Cuando la ineficacia de las administraciones se manifiesta en la imposibilidad de dar puestos de trabajo dignos a las personas, ponen de moda eso de que todos podemos ser empresarios y se inventan no se qué de la valentía, la motivación y de la zona de confort. Se les llena la boca con eso del autoempleo cuando no son capaces de generar trabajo. Ufff, es que me hierve la sangre.

Ofreced puestos de trabajo y veremos cuantos emprendedores o autoempleistas hay de verdad. Muchos menos de los que nos pensamos, porque la gran mayoría de los emprendedores lo son por obligación, no por devoción, como demuestran todas las estadísticas de emprendedurismo publicadas.

En todo caso, después de esta disertación medio revolucionaria voy a dar las 6 razones por las que creo que no deberías emprender. Nunca.

  1. Te quita la vida. Os lo aseguro. La necesidad de ganar dinero para pagar las facturas es tan grande que te consume toda la energía. Te pasa la vida pensando en cómo conseguir dinero para pagar el trimestre,  los autónomos, el iva, los impuestos, … nada de esto te importa cuando tienes un trabajo por cuenta ajena.
  1. Ya no tienes horarios establecidos.  La anarquía horaria pasa a reventarte tu vida social. No sabes nunca cómo va a ir el día, si vas a poder quedar (seguramente no) con tus colegas, si vas a poder comer en casa (no vas a poder), cenar o acostar a tus hijos.
  1. Pasas de tener un jefe a tener tantos jefes como clientes tienes. Esa es la pura verdad. Empiezan a poder mandarte todos, porque comes de tus clientes y se convierten en tus peores jefes. ¿qué te parece tener 200 o 300 jefes? Pues eso…
  1. El riesgo económico es evidente. Te la juegas. Tu pasta, la de tu familia, incluso la de algún amigo que seguro dejará de serlo. Puedes perderlo todo, y lo peor  es que no depende de ti, depende de 100.000 circunstancias que no puedes controlar por mucho Plan de viabilidad económica que hayas hecho.
  1. Somos responsables únicos y absolutos de cada decisión que tomamos. Nadie va a responder solidariamente con nosotros. Nuestro éxito y nuestro fracaso va a depender de mí, en exclusiva, y eso es una responsabilidad tan grande que en muchas ocasiones se convierte en inasumible.
  1. Por último, la incertidumbre. El no saber qué será de mañana, ni de mi futuro más inmediato y mucho menos el de a medio plazo. Todo empieza a convertirse en una asfixiante incertidumbre.

En todo caso y para rematar este fantástico artículo que estoy escribiendo os voy a  dar un dato: las cifras de fracaso de las Pymes son abrumadoras en España, el 80% de las que se crean no llegan a los 2 años,  y el 90% no llega a los 5 años.

… ¿y si eres emprendedor? ¿qué haces?

Pues nada tío, porque entonces harás como yo, es decir, ni puñetero caso a todas estas sandeces. Porque el que es emprendedor lo es desde dentro, y es un reaccionario, y aún cuando la gente, tu madre, tu novia, o un estúpido artículo como éste que leas en internet, te digan lo que No tienes que hacer y por qué, pues tú lo harás.

Porque el emprendedor todo esto ya lo sabe, lo asume, y sigue hacia adelante. Porque el emprendedor tiene un sueño y la diferencia entre un emprendedor y otro que no lo es, es fundamentalmente una: el emprendedor sueña y hace, el otro solo sueña.

¿y vale la pena arriesgarse? Pues sí. Sin duda ninguna. ¿y vas a fracasar? Pues problablemente. Pero eso no lo consideraremos nunca un problema. Es una mierda pero no es un problema.

Y este artículo lo escribo porque sé que no me vas a hacer ni caso (ni falta que hace).

(Sergio Ayala Climent. He abierto y he fracasado en  5 negocios. Voy por el sexto, y me va genial desde hace 10 años. Y si fracaso, seguro,  me buscaré la vida. Yo no elegí ser emprendedor, lo soy y punto,  pero me alegro tanto …)

On 13 Febrero 2015 In ARTÍCULOS

Motivación, motivación y motivación. Esa es la base y de eso se trata. Todo en nuestra vida se va a resolver alrededor y en consecuencia a esta palabra. Según nuestro grado de motivación nuestra respuesta se dirigirá en un sentido o en otro. Entender esto es básico.

Llevo muchos años dedicándome a la motivación de equipos humanos y desde aquí me voy a confesar… no me gustan los teatros motivacionales o formativos que se montan con la finalidad de motivar. Me violentan. Esas charlas que comienzan con todos abrazados, haciendo un masaje   al señor calvo de al lado que no conoces de nada, bailando encima de la silla o gritando “VOY A VENDERLO TODO”  y que terminan con un “HOY VENDO HASTA A MI PUTA MADRE” (os recomiendo vídeo de youtube “con un par de huevos Fonseca”), por no hablar de los que terminan caminando descalzos sobre las brasas y gritando “soy el mejor”…

Cada vez me doy más cuenta que mi labor debe ser motivar desde dentro, una motivación intrínseca, porque la que viene desde fuera es caduca. Sales de esas charlas totalmente encendido, y te dura lo que dura el trayecto en coche a casa y te das de bruces con la realidad.

Cuando acudo a dar charlas en las empresas pregunto a los asistentes : ¿Qué cosas necesitáis para estar más motivados? … las respuestas suelen ser todas del mismo tipo: que me paguen más, que me cambien de jefe, que mi compañero de trabajo tenga mejor humor, que me arreglen el horario, no trabajar los viernes por la tarde, que me cambien el móvil o que me den coche de empresa.  Fijaros, todas y cada una de esas respuestas no dependen nunca del que las emite. No depende de mí que me paguen más, ni que cambien a mi jefe ni que no trabaje por las tardes, … nada de lo que me motiva, entonces, depende de mí. Eso es peligroso, muy peligroso, porque dejamos la motivación en manos de un tercero.

Empecemos a buscar cosas que nos motiven desde dentro y que, además,  dependan exclusivamente  de nosotros. Seremos inmensamente más felices y, sobre todo, dependerá de nosotros nuestra motivación. Os voy a confesar  cosas que me motivan a mí y que dependen exclusivamente de mí: ir a correr a las 6 de la mañana cuando la gente no se ha despertado aún, eso me pone a cien. Me motiva que los viernes por la noche veo el Sálvame de Luxe y me encanta (ahora es cuando dejáis de leer porque no me veis serio), me motiva una cocacola con mucho hielo  cuando escribo mis artículos, … me motiva la música, me motiva mi Vespa y me motiva el Rock and Roll.

Ahora estoy de suerte, porque Fito ha sacado nuevo disco y a mí me motiva mucho oír su música (antes, cuando era Platero, y ahora, siendo Fito). Os parecerá una chorrada pero cada vez que oigo una canción suya me da por comerme el mundo. Porque me pasa igual que a Fito “porque escribo igual que sangro y sangro todo lo que escribo”.  Y cuando las cosas me van mal  pienso que “no es nada fácil cuando estás perdido , escuchar la música entre tanto ruido”. Muchas veces me salen mal los negocios y pierdo oportunidades que debería tener ganadas y me acuerdo de eso de “no hay que perder el tiempo pensando en lo perdido, llorando lágrimas de cocodrilo”, porque sé que  la primavera vendrá y, como dice Fito, me curará el invierno.

Cuando tengo una idea, de esas ideas que no me dejan dormir, “se que no puedo dormir, porque siempre estoy soñando, en invierno con el sol, con las nubes en verano” y cuando estoy lejos de casa dando un curso, lejos de Clara y Bruna me envuelve la nostalgia y pienso que “quiero estar cerca de ti, lo más lejos a tu lado”. En todo caso lo sé, soy raro, no digo diferente, digo raro.

Y cuando solamente tú controlas tu motivación empiezas a ser inmensamente feliz. Y eso es lo que soy, inmensamente feliz. Y disfruto y saboreo cada momento de mi vida y entonces acude a mí esa mítica figura del gran Luis Galindo: EL GASOLINERO. Buscaros un gasolinero que os aporte energía cuando estéis bajos. Que cuando necesitéis un chute de alegría y fuerza podáis acudir a él. O mejor, sed GASOLINEROS vosotros mismos  de vuestro entorno y de vosotros mismos.

Yo tengo muchos gasolineros: Fito es uno, mi hermano Rubén Montesinos es otro, Laura, Cris, Clara, Bruna, mis alumnos … gente a la que acercarme cuando me falle la energía, sin olvidar, nunca, que la mejor motivación es la que emana de uno mismo.

Este va por ti Fito!

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